Zona Norte: se considera que los pueblo de esta área, tuvieron interacciones con los Incas, se les reconoce como pueblos avanzados y desarrollados por el uso de la agricultura.
Changos: Línea litoral, eran pescadores recolectores, hordas nómadas, utilizaban un tipo de balsa particular de cuero que resistía mucho peso. Poseían alrededor de 6000 hab. en 1535 se extinguieron probablemente hacia 1880. Recorrían la costa desde Arica hasta Copiapó.
Aymaras: habitaban la zona del altiplano (Perú, Bolivia, Chile), eran agricultores y pastores, tribu sedentaria, hacia 1535 habían alrededor de 3500 hab. Probablemente habitaron en las cercanías del rió Loa.
Atacameños: habitaban en la segunda región de Chile, entre el rió Loa y el rió Copiapó: Se establecieron especialmente en las quebradas cordilleranas ubicadas entre Arica y San Pedro de Atacama. Eran agricultores y pastores, tribu sedentaria. Se presume que formaron parte del imperio inca, crearon alfarería, y su agricultura se realiza en tipo terrazas, se les considera avanzados. Hacia 1535 había alrededor de 3500 hab. Uno de los pueblos más desarrollados del norte del país, junto a los diaguitas.
Diaguitas: habitaban entre la III y IV región, de norte a sur, tanto en el interior como en la costa. Eran agricultores y pastores, tribu sedentaria, desarrollaron el cultivo en terraza y regadío, avanzados alfareros (jarro zapato), se les considera que deben haber formado parte del imperio inca. En 1535 habían 30000 habitantes, fecha probable de extinción: 1850.
Pascuenses o Rapa Nui: habitan la Isla de Pascua, eran pescadores y horticultores, tribu sedentaria, hacia 1535 habían 6000 hab., actualmente hay alrededor de 1000 hab.
Molles: Se presume que habitaron desde el río Huasco hasta el río Copiapó, fueron pastores y agricultores, tribu sedentaria, se piensa que se extinguieron hacia el 700 d.C.
Zona Centro: se presume que algunos de estos pueblos, especialmente los cordilleranos, proceden de un origen común.
Chiquillanes: habitaron desde la V a la VII región, en ambos lados de la cordillera, desde la laguna del Inca, hasta el río Teno. Cazadores y recolectores.
Picunches: o también llamados gente del norte, habitaron desde el río Choapa hasta el río Itata de la VI a VIII, de la costa a la precordillera, eran horticultores y pastores, tribu sedentaria, se piensa que fueron influidos por los incas. Hacia el año 1535 habían 200.000 hab., se extinguieron en 1830.
Pehuenche: gente del pewen o piñón, habitaron en la zona cordillerana de la VII región desde el Descabezado hasta el Melipeuco, eran cazadores y recolectores, banda nómade, en 1535 habitaban 40.000 hab. Se extinguieron en 1890.
Mapuche: gente de la tierra, habitaron desde la VII a IX región, desde el río Itata hasta el Toltén, de la costa a la precordillera, eran horticultores y pastores, cultivaban la papa y el maíz, tribu sedentaria. Se casa se conoce con el nombre de Ruka, no trabajan el metal, poseían arte textil, su organización era a través de caciques, lonko, toqui, machis, realizaban ceremonias. Opuso la mayor resistencia a la llegada de los españoles en el continente americano.
Puelches: habitaban de la IX a X región, desde el Melipeuco hasta el Puyehue, en la región cordillerana, eran cazadores y recolectores, tribu nómade, en 1535 habían 10.000 hab. Extinción en 1840.
Huilliches: en la X región, desde Loncoche hasta Frutillar, de la costa a la cordillera, eran horticultores, tribu sedentaria, en 1535 habían 100.000 hab. Aun quedan alrededor de 30.000 hab.
Poyas: desde el Puyehue, hasta el río Puelo, en la parte cordillerana, eran horticultores y cazadores, tribu nómade. En 1535 habían 7000 hab.
Zona Sur: su característica más importante fue la de ser tribus nómades, debido a las características del terreno y al clima. No desarrollaron grandes avances.
Chonos: de la X a XI región, desde el río negro hasta la península del Taitao, pescadores y recolectores, tribu nómade, eran canoeros.
Tehuelches: o Aonikenk, entre la X y la XI región, en la zona cordillerana, cazadores y recolectores nómades, estaban instalados en la pampa estepárica.
Alacalufes: o Kaweskar, habitaron en la XII región primordialmente en los canales patagónicos, banda canoera, pescadores, recolectores, nómades, de cultura primitiva.
Yámanas o Yaganes : en la XII región, pescadores, recolectores, banda nómade y canoera, desarrollaron su vida en las canoas.
Onas o Selk'nam: habitantes de la XII, en la tierra del Fuego, cazadores y recolectores, tribus nómades, de cultura primitiva.
Nómades arcaicos:
Bandas canoeras: Changos, Chonos, Alacalufes, Yaganes.
Bandas pedestres: Chiquillanes, Pehuenches, Puelches, Poyas, Tehuelches, Onas.
Sedentarios formativo:
Agricultores avanzados: Aymaras, Atacameños, Diaguitas.
Agricultores incipientes:Picunches, Mapuche, Huilliches.
LA CONQUISTA (1536-1599)
En 1536, el conquistador español Diego de Almagro viajó hasta la actual capital de Chile, Santiago, para iniciar la conquista de Chile, pero el difícil viaje y la escasez de oro lo hicieron volver prontamente a Perú. Seis años después, otro español, Pedro de Valdivia, inició la conquista definitiva al fundar Santiago, en 1542. Durante los primeros años, los españoles dividieron las tierras, organizaron a los indígenas y se dedicaron a traer al mayor número de colonos posible para consolidar su presencia en este nuevo territorio. Sin embargo, al avanzar hacia el extremo sur del país, los españoles se encontraron con los Mapuches o Araucanos, un pueblo guerrero que opuso gran resistencia a la dominación española. Durante largo tiempo, indios e ibéricos se disputaron centímetro a centímetro el territorio en duras batallas. Esta situación llegó a su fin en 1599, cuando los nativos lograron destruir todas las fundaciones españolas al sur de Concepción (actual Octava Región). La gran tenacidad y bravura de los mapuches les significó a los españoles grandes sacrificios y esfuerzos por recuperar estos territorios. De hecho, sólo pudieron restablecer su dominio en la región tras 300 años de constantes luchas y batallas. Esto se conoció posteriormente como la Guerra de Arauco.
LA COLONIA (1600-1810)
Debido a la fuerte resistencia del pueblo mapuche, los españoles decidieron instalarse básicamente en el territorio comprendido entre lo que actualmente conocemos como Copiapó (III región) y Concepción (VIII región). Allí se dedicaron a actividades de agricultura y a la explotación de yacimientos mineros. Las únicas ciudades establecidas como tales durante el siglo XVII y la mitad del siglo XVIII eran Santiago, La Serena y Concepción. Más tarde, con el aumento de la población, se fundaron nuevos centros urbanos como Copiapó, Rancagua, Curicó y Talca. El asentamiento de más habitantes en estos espacios facilitó la realización de importantes avances en las áreas de educación y cultura. Más allá de la distancia, las diferencias idiomáticas, las inclemencias del tiempo y la falta de recursos, el mayor problema que debieron enfrentar los españoles en territorio chileno fue la incesante resistencia mapuche, que alimentó los 300 años que duró la Guerra de Arauco.
Durante el período de La Colonia, este conflicto, que había sido medianamente manejado por los hispanos, se convirtió en una amenaza real para la estabilidad de la Corona Española en nuestro país. Recién en 1882 el Ejército logró ocupar definitivamente el territorio controlado por los araucanos.
LA INDEPENDENCIA (1810-1823)
A principios del siglo XIX, hechos como la Revolución Francesa y la Independencia de los Estados Unidos incrementaron los sentimientos independentistas de muchos americanos. En el caso de Chile, después de la invasión de Napoleón a España y la caída del Rey Fernando VII, en 1810, los criollos establecieron en Santiago una Junta Nacional de Gobierno para dirigir la Colonia a nombre del monarca. Esto fue considerado como una rebelión y comenzó una lucha entre los criollos y el Ejército Español enviado desde el Virreinato del Perú. Después de numerosas batallas, en 1818 se proclamó la Independencia Nacional y se nombró a Bernardo O’Higgins como Director Supremo del país.
PERÍODO DE ENSAYOS CONSTITUCIONALES (1823-1830)
Este período se inicia tras la Abdicación de O’Higgins (23 enero 1823), y finaliza con la Guerra Civil de 1829-1830.
Los gobiernos de este período buscaron la mejor legislación nacional para lograr una organización del aparato estatal que merece una República Democrática, con bases institucionales fuertes; sin embargo, cada uno de los ensayos tuvo influencia de uno u otro sector político, lo que marcó el fracaso de algunos sistemas constitucionales. Además la lucha enconada entre los ideas pelucones (conservadores, defensores de la Iglesia y la aristocracia) y los pipiolos (liberales, defensores de la secularización y la democratización), derivaron en una Revolución Civil, que tuvo como victorioso a los Pelucones, influidos por los ideales de Diego Portales.
ENSAYO MORALISTA DE 1823: Autor: Juan Egaña Risco (jurista).
• El poder Ejecutivo: ejercido por un Director Supremo (por 4 años, con derecho a reelección por un solo período) y su poder estaba limitado por el Consejo de Estado, el Congreso y las Asambleas de Ciudadanos.
• El poder Legislativo: se confiaba a un Senado, de nueve miembros, por elección de asambleas, y renovado cada seis años, con funciones semejantes a las actuales; y una Cámara Nacional, compuesta por consultores de entre 50 a 200, duraban ocho años en el cargo, renovándose cada año por octavas partes.
• El poder Judicial: se organizaba desde los Tribunales de Apelaciones, el que establecía garantías individuales, a la Corte Suprema de Justicia. Otras disposiciones: establecía un estado unitario y democrático. La religión del Estado era la Católica, Apostólica y Romana, con exclusión del ejercicio público de cualquier otra doctrina.
ENSAYO FEDERALISTA DE 1826 Autor: José Miguel Infante Rojas (abogado)
• No se hizo con una Carta Constitucional formalmente aprobada, ya que la impaciencia por ver funcionar el sistema federal, llevó a Infante a presionar al Congreso para dictar leyes federales.
• Se estableció entonces la federalización del régimen político. Los cabildos convocarán en ocho días a elección popular de sus gobernantes; y se eligió entonces al Congreso Nacional.
• Establecieron la elección directa y popular de Gobernadores, Intendentes, cargos canónigos y los Cabildos.
• Las Asambleas Provinciales elegirían, que eran ocho (Coquimbo, Aconcagua, Santiago, Colchagua, Concepción, Maule, Valdivia y Chiloé), elegían a los representantes en el Congreso.
• Así el Director Supremo pasaba a llamarse Presidente de la República. Le secundaba en el poder ejecutivo el Vicepresidente. Finalmente el régimen Federal no tuvo el éxito esperado, por la falta de conciencia cívica y política de la población.
ENSAYO LIBERAL DE 1828 Autores: José Joaquín de Mora (intelectual español) y Melchor de Santiago Concha (jurista chileno).
• El poder Ejecutivo: sería ejercido por un Presidente de la República (cada 5 años sin derecho a reelección inmediata) y era elegido con la mayoría de los votos de los electores en votación indirecta. El Vicepresidente era elegido como la segunda mayoría en votación.
• El poder Legislativo: era bicameral; un Senado de 16 miembros, dos por cada Asamblea Provincial, electos cada cuatro años; y la Cámara de Diputados, elegidos uno por cada 15.000 habitantes, cada dos años.
• El poder Judicial: lo ejercía la Suprema Corte de Justicia.
• Estableció también que la religión oficial del Estado era la católica, también consagraba libertades personales, derechos e igualdad, suspensión de algunos títulos nobiliarios y ampliación de la ley de votación.
CRONOLOGÍA DEL PERÍODO DE ENSAYOS CONSTITUCIONALES O ANARQUÍA POLÍTICA (1823-1830)
1823: Abdicación de Bernardo O’Higgins.
Junta de Gobierno, designó a Ramón Freire como Director Supremo de la Nación.
Promulgación de la Constitución Moralista de Juan Egaña.
1825: Freire se retira al sur, a las campañas de incorporación de la isla de Chiloé al territorio nacional.
1826: Gobierno provisional de la Junta Directorial (José Miguel Infante), e inicio de la federalización del país.
Presidencia de la República de Manuel Blanco Encalada.
Vicepresidencia de Agustín de Eyzaguirre.
1827: Golpe de poder dirigido por el coronel Enrique Campino.
Presidencia de Ramón Freire Serrano.
Vicepresidencia de Francisco Antonio Pinto.
1828: Promulgación de la Constitución Liberal de José J. de Mora.
Presidencia de Francisco Antonio Pinto.
Designación de la 4ª mayoría (Joaquín Vicuña Larraín) como Vicepresidente, por ser pipiolo, en vez de los dos anteriores preferencias (pelucones), lo que causó la Guerra Civil.
1829: Inició la Guerra Civil entre pipiolos y pelucones.
Pinto renuncia y asume la Vicepresidencia Ramón Vicuña
Larraín, Presidente del Senado.
1830: Se establece un Congreso de Plenipotenciarios pelucones en Santiago, que dejan en el poder provisionalmente a Francisco Ruiz Tagle y luego a José Tomás Ovalle.
1831: Inicio de la República Conservadora con José Joaquín Prieto como Presidente de la República.
GUERRA CIVIL DE 1829-1831
En Chile no existió Anarquía propiamente tal, sino más bien es la consecuencia de un deliberado plan de ensayar sistemas políticos diferentes en busca del ajuste entre la ley y la realidad nacional de ese entonces. No hay caudillismo ni militarismo, las personas que detentaron el poder mostraban el menor interés por éste, y finalmente no fue un problema entre militar lo que ocasionó la guerra civil en 1829, sino una cuestión netamente política.
La elección presidencial de 1829, dio como vencedor en propiedad al entonces Presidente provisorio (por ser Vicepresidente de Freire a su renuncia), don Francisco Antonio Pinto Díaz, militar y miembro del pipiolismo; pero el problema no surgió en él, pues su cargo fue indiscutidamente ganado por él, sino que en la Vicepresidencia, pues quien debía haber ocupado aquel cargo debió ser el civil y pelucón Francisco Ruiz Tagle Portales (que obtuvo 100 votos), o el militar y pelucón José Joaquín Prieto Vial (que obtuvo 60 votos).
Sin embargo era el Congreso quien debía designar este cargo a la segunda mayoría, y era de mayoría pipiolo, además era presidido por Francisco Ramón Vicuña Larraín, hermano de Joaquín Vicuña Larraín, quien fue electo Vicepresidente por el Congreso, a pesar de que éste obtuvo sólo 45 votos, pero era de sus filas políticas.
Entonces los pelucones encontraron la excusa para iniciar acciones militares en contra del gobierno pipiolo. Esta lucha fue encabezada por Ramón Freire y Francisco de la Lastra, quienes defendían el gobierno pipiolo; y José Joaquín Prieto por los pelucones, mientras Ruiz Tagle y Diego Portales llevan a cabo un primordial papel político pelucón en la capital. El Presidente Pinto dimitió al cargo, asumiendo el Presidente del Senado Francisco Ramón Vicuña Larraín. En la Batalla de Ochagavía Freire llegó a un armisticio con Prieto.
El poder quedó en Ramón Freire quien organizó una Junta de Pipiolos, que pretendía llamar a elecciones de un nuevo Congreso Nacional, para dejarles el poder, pero en esos momentos se instalaba en Santiago un Congreso de Plenipotenciarios del Peluconismo.
LA FIGURA DE DIEGO PORTALES.
Una vez que Portales asumió como Ministro universal de Ovalle, buscó el equilibrio y la estabilidad del poder. Cuando el sistema conservador y autoritario que abarcó entre 1831 y 1861; apoyado en las fuerzas tradicionales de la aristocracia y la iglesia, la preocupación portaliana estuvo en la organización de una república estable, la autoridad institucional, y la reorganización del ejército.
A Portales no le gustaba el gobierno, de haber querido, hubiese ganado cualquier elección presidencial, pero sólo buscaba organizar lo mejor posible la administración del país, y para eso no debía llegar a ser Presidente. En la Constitución de 1833 se impregnaban todos sus principios de autoridad y respeto.
Él pensaba: “… ni Monarquía Dinástica y Absoluta, ni Democracia Prematura y Desorbitada, sino una República Autoritaria y Educadora, cuyo Régimen Político no podía ser Rígido ni Estático, sino Flexible y Adaptable a las nuevas circunstancias”.
Pensaba que el gobierno autoritario debía educar y guiar a la ciudadanía por el camino de la virtud y el orden, cuando esta obra estuviese completa, podría venir el gobierno liberal que fuere, lleno de ideales flexibles, pero antes la organización debe ser establecida sobre bases sólidas dirigidas por modelos de virtud y patriotismo, repudiando el personalismo político y el enriquecimiento a través del Estado; es por eso que Portales nunca se definió en política, era un organizador innato.
REPÚBLICA CONSERVADORA O AUTORITARIA (1831-1861)
El período que va desde el triunfo pelucón en 1831 hasta el advenimiento del liberalismo en 1861 se denomina República Conservadora, donde se forjó la institucionalidad estable que Chile posee hasta nuestros días. En esta etapa de la Historia de nuestra patria tuvo 3 Presidentes decenales, que gracias a la Constitución de 1833 (que dejó el período presidencial en 5 años), autorizaba a una reelección inmediata.
Consolidación de la República (1823-1861)
Después de un largo período de anarquía, se estableció durante 30 años un régimen republicano, unitario, presidencial y autoritario. De esta forma, se logró terminar con los caudillos y mantener cierta estabilidad política y social. Hubo también una apertura comercial hacia el exterior y se incrementó la explotación de minerales, principalmente plata y cobre. En lo cultural, influyeron las ideas europeas a través del cultivo de las letras. En 1842 se funda la Universidad de Chile y en 1851 se inaugura el ferrocarril de Copiapó a Caldera. En esta época, también se fomentó la llegada de colonos alemanes al sur del país.
1.- JOSÉ JOAQUÍN PRIETO VIAL: Nace en Concepción en 1786. Fallece en 1854. Perteneciente al bando Pelucón (Conservador), antiguamente leal a O’Higgins; además es miembro de las Fuerzas Armadas y triunfador de la Guerra Civil que lo dejó en el poder, gobernando entre 1831-1836 y 1836-1841.
ADMINISTRACIÓN Y LEGISLACIÓN:
Dictó la Constitución Política de 1833, donde se consagra el ideario portaliano.
Se acabaron las oposiciones realistas que encabezaron los Pincheira.
HACIENDA PÚBLICA:
Se ordenaron las finanzas públicas, se pagó la deuda externa, gracias a la gestión del Ministro Manuel Rengifo.
Se estableció la primera línea de navegación a vapor y se incentivó la explotación de la riqueza mineral del país, plata, cobre y carbón, lo que trajo bienestar a la ciudadanía.
RELACIONES INTERNACIONALES:
Durante su mandato Chile se vio envuelto en un conflicto bélico con la Confederación Perú-Boliviana, del cual salió victorioso.
2.- MANUEL BULNES PRIETO: Nace en Concepción en 1799. Fallece siendo Senador el 19 de octubre de 1866. Militar pelucón, importante figura en las batallas contra la Confederación Perú-Boliviana, y defensor del conservadurismo y la estabilidad democrática en las guerras civiles de 1851 y 1861. Gobernó en los quinquenios 1841-1846 y 1846-1851.
LEGISLACIÓN Y ADMINISTRACIÓN:
Dictó una Ley de Amnistía para los militares pipiolos dados de baja por el gobierno anterior.
Con motivo del reconocimiento de la independencia de Chile por parte de España, se modificó la Canción Nacional, que contenía ciertos versos ofensivos al país europeo. Eusebio Lillo y Ramón Carnicer crearon el nuevo himno, el que fue cantado por primera vez en las fiestas patrias de 1847.
Promovió la colonización extranjera en el sur de Chile (Valdivia y Llanquihue), se tomó posesión del Estrecho de Magallanes y se fundó el Fuerte Bulnes.
HACIENDA PÚBLICA:
Dictó un nuevo reglamento de aduanas, inspirado en propósitos “librecambistas”; en 1843 promulgó la Ley de Pesos y Medidas, que estableció el sistema decimal.
INSTRUCCIÓN PÚBLICA Y CULTURA:
Durante su mandato surgió la Escuela Normal de Preceptores, un Cuerpo de Ingenieros, la Quinta Normal de Agricultura, la Universidad de Chile, la Oficina de Estadísticas, y la Escuela de Artes y Oficios.
Reabrió la Escuela Militar y creó la Academia de Pintura y el Conservatorio de Música.
3.- MANUEL MONTT TORRES:(1809-1880). Es el primer civil en llegar a la presidencia. Abogado y político conservador, pero tras las diferencias sobre la Cuestión del Sacristán se aleja del peluconismo y forma el Partido Nacional, con ideales un poco moderados y seculares. Gobernó en los quinquenios 1851-1856 y 1856-1861.
OBRAS PÚBLICAS:
Construcción del ferrocarril que por el norte alcanzó a Quillota y por el sur hasta San Fernando.
Se estableció el telégrafo entre Santiago y Valparaíso y luego se extendió entre Aconcagua y Talca.
Caminos, puentes, edificios públicos para Gobernaciones e Intendencias surgieron a lo largo del país, además de iniciarse los estudios para la construcción del edificio del Congreso Nacional.
Se concluyó la construcción de la Penitenciaría, y se edificó la Casa de Orates.
HACIENDA PÚBLICA:
Se reorganizó la Hacienda Pública, se modificó el sistema tributario y se implantó el impuesto denominado “catastro”, el que reemplazó al antiguo “diezmo”. Se estableció la Caja de Crédito Hipotecario y la Caja de Ahorros de los Empleados Públicos.
INSTRUCCIÓN PÚBLICA:
Entre 1851 y 1861 se establecieron más de 500 escuelas públicas de ambos sexos, las que sumadas a las que existían y a las escuelas municipales, permitieron aumentar a más de 900 los planteles de enseñanza primaria.
ADMINISTRACIÓN:
Durante su mandato se dictó el Código Civil y la Ley de Municipalidades.
Se abolieron definitivamente los mayorazgos.
LA REPÚBLICA LIBERAL (1861-1891)
Durante este período, Chile logró mejorar considerablemente su situación económica debido a la explotación de importantes yacimientos mineros de plata, cobre y salitre en el norte del país. Sin embargo, esta bonanza económica trajo consigo una serie de problemas con Perú y Bolivia, ya que estos países miraban con gran interés los atractivos económicos de la zona. Esta rivalidad derivó en 1879 en la Guerra del Pacífico, de la que Chile salió victorioso. Con ello, el país se consolidó como una potencia militar y como el mayor productor de salitre natural del mundo, químico de gran utilización en ambas guerras mundiales. Gracias a esta bonanza surgió una nueva clase dominante, enriquecida por la minería, y se inició una serie de adelantos en los distintos sectores de la economía nacional. Los grandes cambios que se produjeron en el país durante todo este período generaron en las nuevas clases influyentes un espíritu más liberal que se oponía al tipo de gobierno presidencialista que regía hasta ese momento. Esa fue la génesis de un conflicto social y político que culminó con la Revolución de 1891, tras la cual fue derrocado el Presidente José Manuel Balmaceda y se instauró un régimen de gobierno parlamentario.
GUERRA CIVIL 1891
Durante el gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda, en 1890, y en medio de fuertes tensiones políticas que enfrentaron al ejecutivo con el parlamento, el Congreso Nacional se negó a aprobar las leyes periódicas que fijaban las fuerzas de mar y tierra así como la Ley de Presupuesto de gastos públicos.
El Presidente reaccionó declarando, en una Proclama pública del 7 de enero de 1891 que, dada la situación de ingobernabilidad producida, se renovaban las mismas leyes sobre esa materia dictadas el año anterior. Los partidos de la oposición respondieron con el Manifiesto de los Representantes del Congreso a bordo de la Escuadra, desconociendo las facultades del poder ejecutivo.
Balmaceda, el 11 de febrero de 1891, ordena la inmediata clausura del Congreso Nacional. Comenzaba así una guerra civil, que duraría seis meses y costaría la vida a más de 4.000 chilenos, en una población de algo más de dos millones y medio de habitantes.
Los congresistas contaron con el completo apoyo de la Marina, a cargo del Capitán de Navío Jorge Montt, también se le sumaron algunos oficiales del Ejército como Estanislao del Canto. Por su parte, el Ejército regular, con sus cuatro divisiones de Coquimbo, Valparaíso, Santiago y Concepción, se mantuvo leal al Presidente Balmaceda. La contienda se dio por mar y tierra. Durante los primeros meses el escenario de la guerra fue el Norte de Chile donde los congresistas contaban con amplio apoyo. Allí se libraron las batallas de Zapiga, Dolores, Huara, Iquique, Pozo Almonte, Caldera y Calderilla. En agosto, hacia el final de la contienda, las batallas se trasladaron a la zona central. La ciudad de Santiago tampoco se libró de vivir terribles y violentos acontecimientos. El predio de Carlos Walker Martínez -actualmente la comuna de La Florida- fue escenario de la sangrienta muerte de 84 jóvenes antibalmacedistas, conocida como la Masacre de Lo Cañas.
La guerra en Chile concitó gran atención en el resto del mundo, convirtiéndose en un foco de atención para la prensa internacional. Los Estados Unidos apoyaban abiertamente a Balmaceda, mientras Gran Bretaña, no ocultaba sus preferencias por el partido de los revolucionarios.
Luego de las batallas de Concón y Placilla, fue evidente el triunfo de las fuerzas congresistas. El Presidente Balmaceda reconoció su derrota y dimitió de su cargo el 29 de agosto de 1891, entregando el mando del país al general Manuel Baquedano. Ese mismo día se dio comienzo a un violento saqueo a las residencias de destacados balmacedistas, en la ciudad de Santiago y otras ciudades.
El conflicto de 1891 fue un acontecimiento que involucró a todo el tejido social, generando consecuencias de orden político, económico, social y cultural. Diversos autores han entregado sus interpretaciones acerca de esta guerra. Algunos han visto en la personalidad autoritaria de Balmaceda, el origen de todo el conflicto; otros lo describen como una división interna de la clase gobernante; y otros, más allá de estas causas políticas o psicológicas, han buscado explicar este conflicto a partir de la pugna de intereses económicos entre una elite más tradicional, acostumbrada a detentar el poder total; y una nueva oligarquía emergente, más moderna, que junto con Balmaceda buscaba sentar las bases de un Estado moderno.
EL PARLAMENTARISMO (1891-1925)
Con este nuevo sistema de gobierno, que se inicia con el presidente Jorge Montt, el Primer Mandatario perdió prácticamente todo el poder, el que pasó a manos del Parlamento, constituido por la clase dominante, lo que generó un gran desorden político, social y económico. A principios del siglo pasado, la crisis llegó a tal extremo que la clase trabajadora comenzó a exigir cambios que mejoraran su calidad de vida y, en 1909, se creó la primera organización sindical del país. En 1920 fue elegido Presidente Arturo Alessandri Palma -quien gobernó hasta 1925-, lo que fue visto como un triunfo de la clase media. Mientras tanto, el salitre seguía siendo el pilar fundamental de la economía chilena. La situación se mantuvo hasta que Alemania inventó el salitre sintético durante la Primera Guerra Mundial. En 1925 se promulgó una nueva Constitución, la que terminó con el parlamentarismo y volvió a reforzar el poder del Presidente.
EL PARLAMENTARISMO EN CHILE (1891-1925)
El parlamentarismo es una forma de gobierno a base de un régimen representativo y de separación atenuada de los poderes, en la que se mantiene un continuo contacto entre el legislativo y el ejecutivo por intermedio de los gabinetes, compartiendo la función de jefe de gobierno con el jefe de estado, pero de exclusiva confianza del parlamento. Pero este sistema, implantado en Chile gracias a las reformas liberales en 1891, tenía ciertas imperfecciones, que lo hace ser distinto al resto de las experiencias parlamentaristas, y por ende, lo hizo también fracasar.
PARLAMENTARISMO CLÁSICO:
• Dos Partidos Políticos Organizados (uno de Oposición y Gobierno).
• Un Gabinete Homogéneo.
• Libre Acceso al Congreso.
• Responsabilidad del Gabinete ante la Cámara.
• Existían casi 6 partidos (aunque divididos en dos Conglomerados).
• Un Gabinete Inestable, el Congreso obligó a una incesante rotativa ministerial.
• El Acceso al Congreso era logrado por Cohecho o compra de votos.
El sistema político de Chile tenía dos conglomerados que en algo sostenían el debilitado sistema parlamentarista. La Alianza Liberal y la Coalición, en el cual rotaron muchos partidos excepto sus ejes centrales: Radical y Conservador, respectivamente.
PARTIDO CONSERVADOR: Representa a la aristocracia terrateniente y es la expresión política de la iglesia. Entre sus ideales de la época se enmarca en la lucha por la educación religiosa, los fueros eclesiásticos y un liberalismo económico capitalista. Entre sus partidarios está la oligarquía, la clase media naciente, los inquilinos y la masa católica urbana. Sus dirigentes fueron: Carlos Walker Martínez, José Tocornal y Blanco Ventura Vial.
PARTIDO LIBERAL: Estuvo sujeto a constantes divisiones internas, pero mantuvieron su ideario secularizador. Deseaban un Estado y Educación Laica, además de mayor representatividad política de la población. Fueron destinados a ganar el voto minero, industrial, terratenientes laicos y algunos intelectuales. Entre sus filas figuraron: Eliodoro Yáñez, Eulogio Altamirano, Ismael Valdés y Eduardo Matte.
PARTIDO NACIONAL: Representan a la familia burguesa, a las sociedades bancarias y financieras. Son los herederos laicos del monttvarismo. Su ideario se basa en la lucha por el patronato religioso para el Estado, y un Estado Secular, además de la Libertad de la Enseñanza. En sus filas se hallaban comerciantes, banqueros, industriales y plutócratas, destacando: Agustín Edwards Ross, Agustín Edwards MacClure y José Besa
PARTIDO LIBERAL-DEMOCRÁTICO: Es la facción balmacedista de los liberales, pero pronto olvidarán su testamento político. Defendían un Ejecutivo fuerte, y el Estado Laico. Rechazaban el parlamentarismo. Aquí encontraron cabida ex seguidores del Presidente Balmaceda, burócratas, trabajadores públicos, militares y la masa popular. Entre sus filas destacaron: Enrique Salvador Sanfuentes, Claudio Vicuña Guerrero y Juan Luis Sanfuentes.
PARTIDO RADICAL: Eran los representantes de un amplio espectro social, especialmente de la mesocracia. Atrajo además a la clase ilustrada, propiciaban reformas sociales y políticas. Ligados a la masonería. Con neo-oligarcas agrarios, clase media urbana y mineros defendieron el Estado Docente (educación laica) y la separación constitucional de la Iglesia y el Estado. Entre sus líderes destacaron: Valentín Letelier y Enrique Mac Iver.
PARTIDO DEMOCRÁTICO: Se origina en 1887 por un quiebre del Partido Radical. Fue minoritario y contribuirá a formar el Partido Obrero Socialista. Defendían cambios económicos y sociales en nuestro país; el mejoramiento de la calidad de vida del obrero. En ellos se identificó la clase pequeña, burgueses industriales y trabajadores urbanos. Entre sus líderes destacaron: Malaquías Concha, Antonio Poupin, Aurelio Contardo y Juan Rafael Allende.
PARTIDO LIBERAL INDEPENDIENTE: De escaso arraigo popular, emprendido por plutócratas, ex liberales. Defendían los intereses comerciales y regionales clasistas. Destacaron en sus militantes: Mariano Sánchez Fontecilla y Juan Orrego González.
FEDERACIÓN OBRERA DE CHILE: Es el antecedente inmediato del socialismo y comunismo en Chile. Organizado en 1909 para representar los intereses obreros Salitreros. Luis Emilio Recabarren creó luego el Partido Obrero Socialista, en 1912, para darle carácter partidista, albergando a muchos de sus miembros. En 1917 su presidente era Alberto Martínez.
Este período de la Historia de Chile se inicia con la Revolución de 1891 contra Balmaceda, la cual dio el triunfo a las tropas congresistas y de la Armada. El Congreso puso en el mando de la nación a Jorge Montt Álvarez, el almirante vencedor, iniciándose un período oscuro de cohecho, rotativa ministerial, donde saldrán a flote las primeras demandas sociales obreras, y que culminará con el descontento de diversos sectores, incluyendo los militares que depondrán al Presidente Alessandri en 1924, y a su regreso se dicta la Constitución de 1925, de carácter presidencialista.
LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA (1925-2000)
Las nuevas reformas y el surgimiento y consolidación de nuevos grupos sociales hicieron que, entre 1925 y 1932, se creara cierta inestabilidad política y social, marcada por distintas intervenciones militares. Sólo en 1932, con la reelección de Alessandri, se logró volver a la constitucionalidad. Desde esta fecha fueron surgiendo con más fuerza las alianzas políticas y se realizó una serie de reformas sociales por medio de leyes como el seguro obrero, salud, educación y jubilación. En el desarrollo económico, se sigue el modelo en el que el Estado cumplía un papel fundamental. Un ejemplo de ello fue la creación de la Corporación de Fomento (Corfo) como un organismo encargado del desarrollo industrial.
En 1964 asume la presidencia Eduardo Frei Montalva, militante de la Democracia Cristiana que, bajo el lema de “la revolución en libertad”, inicia en Chile una etapa política marcada por la Doctrina Social de la Iglesia, que llamaba acercar el progreso económico a los sectores más desposeídos. Frei inicia una de las transformaciones más significativas en la historia económica del país al poner en marcha la Reforma Agraria, cuya implementación sería el germen de una crisis política posterior.
Es la misma época en que la Unión Soviética consolida su sistema político e inicia una expansión ideológica que tiene su máxima expresión en el apoyo económico, militar y político al régimen de Fidel Castro en Cuba. Estas ideologías llegan también a Chile y fortalecen a la izquierda parlamentaria, que llega al poder con Salvador Allende en 1970, quien, a pesar de no haber ganado la elección por mayoría absoluta, accede a La Moneda luego de que una sesión del Congreso Pleno le entregara el mando de la nación.
Allende y la Unidad Popular inician una experiencia única en América Latina, al estatizar las fuentes productivas que estaban en manos privadas y al aplicar el modelo socioeconómico soviético, que incluía fijación de precios y racionamiento de los insumos básicos. En ese plano, destaca la nacionalización del cobre, industria que sostiene hasta estos días la economía y que, por primera vez, pasó a manos chilenas. Sin embargo, estos drásticos cambios sociales, sumados al surgimiento de grupos de ultraizquierda más radicales que abogaban por la “vía armada hacia el socialismo”, generaron un clima de gran inestabilidad social.
Poco a poco Allende se fue separando más de la Democracia Cristiana, que le dio su apoyo en el Congreso Pleno, lo que generó una gran división política en el Parlamento y también fuera de él. Incesantes cambios de gabinete, que incluyeron a militares en la última etapa, así como una inflación descontrolada evidenciaban la crisis que se vivía. La violencia se apoderó de las calles y tanto los sectores económicos, que se vieron despojados de sus pertenencias industriales y agrícolas, así como un pueblo desabastecido por interminables huelgas de camioneros y transportistas, exigían un cambio inmediato en medio de un quiebre institucional nunca antes visto en Chile.
Luego de un intento fallido en junio, el 11 de septiembre de 1973, una junta militar integrada por los cuatro comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y de Orden, y liderada por el general Augusto Pinochet, decide derrocar al Presidente Salvador Allende, quien se quita la vida en medio de un bombardeo a la sede de Gobierno. Los militares clausuran el Congreso, prohíben cualquier actividad política e inician un período de reconstrucción nacional que, en una primera etapa, se aboca al restablecimiento de la actividad económica, al desmantelamiento del régimen socialista y, en 1978, a la implementación de una nueva Carta Fundamental. Miles de personas fueron detenidas y ejecutadas, mientras que otras tantas debieron salir al exilio. Esto generó gran repudio mundial. La junta militar logró en 17 años de gobierno implementar un exitoso sistema económico autónomo que permitió un gran crecimiento.
En 1988 un plebiscito convocado por el mismo gobierno obliga a llamar a elecciones libres, con lo cual, en 1990, se pone fin al régimen de facto y se reanuda la actividad parlamentaria. Tres han sido los presidentes que, desde esa fecha, han llegado hasta La Moneda apoyados por la misma coalición de centro izquierda: Patricio Aylwin (1990-1994) y Eduardo Frei (1994-2000), ambos democratacristianos), y el socialista Ricardo Lagos, quien inició su mandato el 11 de marzo de este año.